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Guía · contada por un padre

El mutismo selectivo, explicado por un padre

El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad: un niño que habla con normalidad en casa no consigue hablar en otros sitios, como el colegio. No es timidez ni desobediencia. Quiere hablar y no puede.

Clasificado entre los trastornos de ansiedad en el DSM-5 (Asociación Americana de Psiquiatría, 2013) · [comprobar y enlazar la fuente antes de publicar]

NOTA
Esto no sustituye a una evaluación profesional. Si te preocupa tu hijo, habla con su pediatra o con un psicólogo infantil. Cuándo pedir ayuda

Lo que vimos en casa

Gael hablaba sin parar en casa. En el colegio, con la maestra y con los compañeros, no salía ni una palabra. Y durante mucho tiempo lo confundimos con timidez.

[comprobar contra el Libro I, caps. 01-06, antes de publicar: cada hecho de Gael tiene que estar en los libros]

Lo cuento entero en el Libro I, «Entender», que puedes descargar gratis.

Las señales que nos hicieron pedir ayuda

No es una lista para diagnosticar: es lo que vimos nosotros y lo que nos llevó a consultar.

  • Hablaba con normalidad en casa y callaba siempre en los mismos sitios.
  • El silencio no se iba con el tiempo ni cuando cogía confianza.
  • Se comunicaba con gestos, miradas o señalando, pero no con la voz.
  • Lo pasaba mal: no era una elección ni un juego.

Si reconoces algo de esto, habla con su pediatra.

Preguntas que nos hicimos (y que quizá te haces tú)

¿Qué es el mutismo selectivo?

Es un trastorno de ansiedad en el que un niño que habla con normalidad en casa no consigue hablar en otros sitios, como el colegio. No es timidez ni desobediencia: quiere hablar y no puede.

¿Por qué mi hijo habla en casa pero no en el colegio?

Porque en casa se siente a salvo y fuera la ansiedad le bloquea la voz. Con Gael lo vimos durante años: en casa no paraba de hablar y al cruzar la puerta del colegio se quedaba callado.

¿Es timidez?

No. Un niño tímido acaba hablando cuando coge confianza. En el mutismo selectivo el silencio se mantiene semanas y meses en los mismos sitios, aunque el niño quiera hablar.

¿Lo hace a propósito o para llamar la atención?

No. Esa fue una de las frases que más nos dolió escuchar. No es una decisión del niño: es el miedo el que decide por él.

¿Hay que obligarle o presionarle para que hable?

Presionar suele empeorar el bloqueo. Lo que a nosotros nos sirvió fue quitar la presión y subir escalones pequeños, uno a uno, al ritmo que él podía dar.

¿Es culpa de los padres?

No. Nadie elige esto ni lo provoca a propósito. Lo que sí está en nuestra mano es cómo acompañamos a nuestro hijo a partir de ahora.

¿Qué puedo hacer en casa mientras espero la cita con el profesional?

Bajar la presión, no contestar por él delante de otros sin necesidad, celebrar cualquier forma de comunicación y apuntar lo que observes para contárselo al profesional.

¿A quién acudo si sospecho que mi hijo tiene mutismo selectivo?

Empieza por su pediatra, que puede orientarte hacia un psicólogo infantil. El diagnóstico lo hace siempre un profesional.

¿El mutismo selectivo se cura?

No hablo de curas ni de plazos: cada niño es distinto. Te cuento lo que cambió en nuestra casa y por qué el acompañamiento profesional es imprescindible.

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