Cómo acompañar a tu hijo en casa
Lo que más nos ayudó fue quitar la presión de hablar y proponerle retos muy pequeños, uno detrás de otro, siempre al ritmo que él podía dar. Todo, al lado de su profesional.
NOTA
Esto no sustituye a una evaluación profesional. Si te preocupa tu hijo, habla con su pediatra o con un psicólogo infantil. Cuándo pedir ayuda
Lo que dejamos de hacer
- Pedirle que «saludara» o «dijera gracias» delante de otros.
- Contestar siempre por él, aunque no hiciera falta.
- Hablar de su silencio delante de él.
Lo que empezamos a hacer
Partir cada reto en pasos pequeños. Antes de la palabra, un gesto; antes del gesto, una mirada. Lo contamos en este vídeo:
Paso 4 Partir cada reto en pasos pequeños · 14:00
El método, entero
Las herramientas están en el Libro II y cómo aplicarlas cada día, en el Libro III. Los dos son cuadernos de trabajo.